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/ Gebu /

EL PSICOFANTA - BAJA.png

El objetivo de mi obra es interpretar la sociedad de consumo utilizando la parodia como un arma de resistencia. El dibujo para mi está relacionado a la figura humana y al espacio que la rodea. Los personajes de mis pinturas casi siempre hacen referencia a situaciones surgidas de la publicidad y de los medios de comunicación, o del cine, recreadas en escenas propias buscando generar un sentido abierto para el espectador. La tendencia a la narratividad surge de la necesidad de construir una puesta en escena capaz de exhibir las tensiones y contradicciones del mundo contemporáneo. Cada imagen funciona como una superficie donde los signos —aparentemente familiares— comienzan a fallar, revelando su carácter construido. En este punto, mi trabajo dialoga con la idea de mito desarrollada por Roland Barthes: aquello que se presenta como natural es, en realidad, el resultado de una operación cultural que busca fijar sentidos y neutralizar el conflicto. Nunca me interesó el arte que busca solamente una satisfacción estética sino aquel que nos haga reflexionar sobre la realidad y el mundo. Siguiendo el pensamiento de Adorno, el arte representa un territorio privilegiado desde el cual se puede atacar y desenmascarar la lógica aparentemente tolerante y abierta, pero decididamente opresiva de las sociedades capitalistas determinadas por el predominio de las tecnologías y las industrias culturales. Si en un comienzo mis dibujos se orientaban a una crítica más directa de ciertas prácticas de consumo asociadas al hedonismo —poniendo en evidencia cómo los medios modelan deseos y conductas—, con el tiempo estas imágenes se expandieron hacia una red más compleja de problemáticas. Entre ellas: el tiempo libre reducido a tiempo de consumo, la arquitectura contemporánea como dispositivo de control, el cuerpo transformado en fetiche y mercancía, la estetización del consumo gourmet como signo de distinción, y la persistencia de dicotomías como “civilización y barbarie” en la cultura visual actual. En este marco, mi trabajo no busca ofrecer una lectura cerrada sino activar una experiencia crítica en el espectador. La parodia, lejos de ser un gesto meramente irónico, opera como una estrategia de desmontaje: al exagerar, desplazar o tensionar los códigos de la cultura visual dominante, deja al descubierto sus mecanismos de producción de sentido. Así, cada obra intenta funcionar como un espacio donde los mitos contemporáneos —aquellos que organizan nuestra percepción de lo real— puedan ser expuestos, cuestionados y, eventualmente, desarticulados.

Sobre mí

Soy Licenciado en Artes Visuales ( UNA ). He trabajado como ilustrador editorial desde 2005 hasta la actualidad y también doy clases de dibujo y pintura en mi taller.

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